No saben la emoción que me provoca escribir sobre mi “respetable” decano, un nudo en la garganta afina el ambiente de sentimentalismo que incita, recordar el decano que tengo. Y por un momento llego a un clímax de indignación, saber que soy parte de la misma facultad que él dirige, y donde la está cagando.
Antes de continuar con los halagos, cabe recordar, valorar y hasta aplaudir el trabajo realizado en sus documentales, un buen aporte a la educación y televisión peruano, (la parte cursi del texto).
Desde un “padre”, que después de su momento de arrechura, se hace de rogar para reconocer a su retoño. Un imprudente chofer que después de atropellar a un reciclador, se fuga como si no hubiera pasado nada. Un periodista “independiente”, que aparece en un video convertido en una marioneta, siendo manipulado por Montesinos. Y hasta su última hazaña mediática, esta vez, como un profesor, sorprendido en Chiclayo con su alumnita (la chica de la flor), bailando y coqueteando al ritmo del Grupo Five, son las facetas y máscaras que caracterizan y ridiculizan al barbón de mi decano.
Ver al decano, me hace recordar al Quijote, ya que ambos tienen como sirviente, a un gordinflón, claro que hay una pequeña diferencia, el Quijote está chiflado, mientras que el otro: es una mierda, y ¿Por qué?, pues porque, se quiere dar de gran pendejo y creerse dueño de la moral, porque piensa, que los alumnos de la Facultad de ciencias de la comunicación, son tan ingenuos que van a creer sus ridículas excusas, y porque quiere evitar que toda la facultad, se entere, que está infringiendo el reglamento de disciplina de los profesores, claro cómo se van a enterar los alumnos, cuando ni siquiera el único profesor que enseña leyes en esta facultad, no está enterado de que existe este documento, pero hay que preguntarnos si los delegados de salón, sabían de la existencia de este reglamento.
Como los delegados de aula, no justifican su elección y su descuento, un ex delegado, tuvo que arriesgarse y hacer el trabajo “sucio”, para conseguir dicho reglamento, en el cuál se puede observar tres ítems, donde, el decano estaría infringiendo las normas, con respecto al caso: “Ampay en Chiclayo”, estos ítems son: primero en el capítulo IV de los deberes de los docentes universitarios, Art. 15, inciso d) Velar por el prestigio de la universidad y garantizar su permanencia, segundo en el capitulo V, en el Art. 20, sobre las causales de suspensión o separación, en el inciso d) Observar conducta inmoral o gravemente reprensible en relación a la función de este y que afecte la moral académica, tercero, en el mismo capítulo y articulo, en el inciso m) cualquier otra falta análoga que haga inmerecida su participación en la docencia. Está claro, juzguen ustedes, a caso involucrarse sentimentalmente con una alumna, y darle algunas prioridades, ¿no atentan contra la moral?, es por eso que la imagen de la universidad está manchado y gracias a nuestro “ilustre” decano, y sobre todo la imagen de las alumnas, ya que después del dichoso ampay, muchas personas estarán pensando que las alumnas de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UTP, se acuestan con los profesores.
No es nada personal, pero todavía hay otro asunto, con respecto al “honorable” decano, se trata de los cinco soles que cobraron para la segunda Noche de Talentos, muchos de los alumnos compraron más de una entrada, hasta donde yo sé, la segunda Noche de Talentos no se realizó, lo que hicieron los chicos del Club de Arte: El Túnel del Tiempo, es muy aparte, cabe aclarar, para los mal entendidos, que el Club de Arte nunca pidió ese cobro, ni mucho menos recibió dinero del “insigne” decano. Así que muchachos hay que preguntarse qué pasó con ese dinero, no es posible que se esfume así de la nada, ya pues chicos desahuevanse, hay que pedir explicaciones, ya basta de aguantar a esa paria, o les gusta eso, ¿no creo no? Así como ellos nos exigen que cumplamos el Reglamento de Disciplina de los Estudiantes, nosotros hay que exigir que ellos cumplan el suyo.
Pues algo de lo queda claro es que: la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UTP, es conocida más por los escándalos de su decano que por las hazañas de sus alumnos.
PD: Pueden dejar comentarios, y tomar represalias
Pero que decano quieren tener, si tienes como alumnos unas joyitas ... y eso que solo salio a la luz el caso Marilyn.. asi creo que se llamaba.. que salio al aire x el canal de tiroloco parker... creo que deberian poner las barbas en remojo..jajaja
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