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MUY PRONTO VUELVE, CON TODO Y MUCHO MÁS, MAR DE VINOS

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31 dic 2009

FIN DE AÑO


Angurrientos del pasado, pasamos a vivir esperando, con mucha expectativa, lo que se nos aproximará. Vamos del 2009 al 2010, ¿Con un paso o con un vistazo?. En fin, igual da.

Las calles están maquilladas con el espeso humo que dejó la festiva detonación de cohetes. La pólvora  fecunda su aroma y reina sobre la noche. Pero la noche aún es virgen y todo puede suceder, cualquier cosa puede pasar y muchas otros detalles pueden olvidarse. En fin, igual da. Esta noche, es noche de Año Nuevo, y por eso hay que disfrutarlo, hacer reverencia y, sobretodo, aprovecharlo, porque será la única noche en la que podremos hacer lo que queramos y lo que podamos. En fin, igual da, es Año Nuevo.

Mientras los más anticuados, prefieren pasar el fin de año calentando sus camas, como si trataran que su memoria no se olvidase de ellas, la mayoría, se podría decir, está afuera, lejos de las camas, a kilómetros de sus casas, aglutinándose para encarnar con su cuerpo y alma, la festividad del Año Nuevo. En fin, igual da, ellos ya están en las calles y no hay marcha atrás. Ya nada puede detenerlos, ellos estarán en perpetuo festejo, en su ascendencia al clímax de la pura y estridente diversión. En fin, igual da, ellos se quedaran ahí.

Así son estos días. Así será siempre que un año se convierta en pasado, y que a un año se le bautice como nuevo. Las personas suelen utilizar estos eventos para canalizar todas sus emociones, influenciando así en un solo deseo o sueño futuro, uno que esté vacío, para que así todo en conjunto pueda prosperar con tranquilidad, y no tener que repetir los mismos errores del año que estamos dejando. En fin igual da, porque siempre se hace lo mismo.

Sí. En fin, igual da, sigo aquí sentando solo al frente de una máquina, velando por todas aquellas almas que están afuera, por todas sin excepción, por las que no conozco, por las conocidas, por las odiadas, por las queridas, por las soñadas, por las buenas, por las malas, y hasta por la amada. En fin, igual da. Soy siempre el mismo y estaré siempre aquí, sin festejar, sin júbilo, sin ruido, sin clímax, y sin nada, solo yo. En fin, igual da, porque así ellos, él o ella, estarán más tranquilos, sin una carga menos, sin una excusa menos, sin una mirada menos, y simplemente serán ellos, él o ella. En fin, igual da. Ya están ahí.

2.20. En fin, igual da. El cantar y el trinar de la hora así lo dicen y así plasman mi realidad, mi desteñida realidad y pomposa soledad. En fin, igual da. Seguiré aquí, y dormiré aquí sin degustar y olfatear lo que los otros tienen para mí. Y continuaré sin saber que tenían para mí, a sabiendas que nada me esperaba ahí. En fin, igual da. Otro año que la paso igual, y quizás seguirán muchos años más, o quien sabe muchos menos. En fin, igual da. Cada uno ha de celebrarlo con lo mejor que pueda, con los que más quiere, como siempre lo hacen, sin nada que lo interrumpa y, en fin, igual da, porque ya me voy a soñar.

Un cuerpo descansa, una mente se impacienta, un instinto se aloca, un deseo late, pero todos ellos nada hacen, porque. En fin, igual da. El corazón herido está.

15 oct 2009

UN CHICO VELETA

Hola, en las siguientes líneas, les voy a presentar a Marconi, un joven universitario, diríamos un tipo normal, y un chico que hubiera mantenido su clandestinidad, si no fuera por ser veleta, y sobre todo, si no hubiera asomado su presencia en mi vida.

Según nuestra fina y culta Real Academia española, veleta dícese de aquella persona inconstante y mudable, mejor dicho, una persona que hoy te quiere y mañana no. Pues Marconi es uno de esos tipos, y aunque parezca inofensivo para algunos, este tipo de personajes se vuelven fastidiosos y hasta inapreciables para otros.


Todo comenzó, cuando sin querer queriendo decidí, que se integrase a mi grupo de trabajo en la universidad, al principio no le tomaba importancia, pero en el transcurso de los trabajos de universidad, poco a poco fui prestándole atención, y llegando a considerarlo como uno de mis amigos. Entonces se podría decir que Marconi y Yo, teníamos una buena relación amical.


Pero, antes de ir al hecho de culpa y digamos a la razón de ser de este texto, hurguemos un poco en la vida de Marconi y bueno esa vida va a ser desde el tiempo en que lo conocí hasta la actualidad. Empezó con una chica de rasgos orientales, parece que no le fue bien y terminaron. Después al ver que una muchacha morenita, le tomaba atención, Marconi termino estando con ella, hasta donde sé, una relación más tormentosa que romántica, y bueno termino con ella también. Luego de tener mala experiencia con enamoradas dentro de un mismo salón de clases, encontró cierta atención y cariño de una vecina, así que Marconi decidió estar, pero su relación no duro mucho, y terminaron mal, tanto así que tuvieron un final de telenovela mexicana.


Entonces el corazón moldeable de Marconi se sentía en la soledad, buscando una persona que escuchara sus problemas y supiera comprenderlo. Y ahí apareció Ella, mí enamorada en la actualidad, que fiel a sus principios de altruismo y camaradería por los demás, escuchó y aconsejo a Marconi, al poco tiempo de ese descubrimiento. Marconi, volvió con su chica de rasgos orientales, pero esa relación, ya no sería la misma, así que se mantuvieron juntos un tiempo y después de eso, volvieron a terminar. Bueno no sé, si ahora han vuelto, en sí ahora no sé nada de Marconi, porque no me interesa.


Bueno ahora vamos a lo esencial, al porque del interés mío, por dar a conocer lo veleta de Marconi. Resulta que mientras Marconi estaba en su trance de que iba a hacer con su vida sentimental, ya que como vemos tiene un sentimiento moldeable. El se intereso por mi enamorada, que le presta atención y le da consejos. Bueno eso es al menos lo que yo percibo, o lo que a mi entender puedo sacar mis conclusiones. Pues resulta que mientras vivía su segundo intento con la chica de rasgos orientales, Marconi se pasaba los días, tratando de darle pequeños regalitos, a través de una amiga de mi enamorada, como pétalos de rosas, llaveros en forma de corazón con dedicatoria, o haciéndole llamaditas constantes, y hasta incluso que hasta hoy se sigue dando, buscándola y pidiendo a mi enamorada un lugar en donde se puedan encontrar para conversar a solas, imagínense de lo que este veleta, está haciendo, para acabar con mi paciencia.


Bueno digamos que ya conocen a Marconi, o ya conocen a un veleta, así que se podría decir que están advertidos, y mucho ojo cuando se topen con un veleta, ya que les podría incomodar su presencia en sus vidas. Se presentan como personas que buscan quien les pueda escuchar, y cuando aparece aquella persona, piensan que encontraron su media naranja, todo porque esa chica es buena con él, y si solo les escucha es por ser una buena amiga que por lo contrario no piensa en tener una relación con el chico veleta, como Marconi.


Y bueno sobre todo, cuando el veleta incomode mucho sus vidas, traten de pararlo y decirle las cosas de frente, o le podrían escribir un texto como esto y mandarlo. Para que de una vez por todas deje de joder.


Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

14 oct 2009

CARTA A MI PAPÁ

Como podría imaginarme, que una casual e inocente intromisión en una conversación telefónica, cambiaria de cierto modo mi existencia en este submundo, alteraría mi estilo de vida e incluso hasta mi forma de sentir, y nunca pensé que las despedidas dolieran como mierda, sobre todo por lo mucho que me había preparado para afrontar esa situación.
Viernes, 29 de junio del 2007, cuarto feriado del año, la excusa, San Pedro/San Pablo, en fin me daba igual cual era el pretexto, lo que más me importaba era visitar a mi padre, que con sufrimiento y resignación, esperaba postrado en una cama de un hospital a la pelona. Así que ansioso y animado me desperté, fui a la casa de mi tía para gorrear su desayuno y desde ahí, salir en la tarde con toda la gentita, pero la dichosa tarde nunca llegó, fue interrumpida por dos llamadas, la primera que no escuché, hizo que mi tía saliera, la segunda, la que más recordaré, hizo que aquella mañana se convirtiera en un ocaso, sin querer queriendo escuche por el anexo la dichosa llamada, de donde salió una pequeña frase que me dio el golpe de gracia. “EL VIEJO HA MUERTO” estas cuatro palabras, hicieron que soltara de golpe el teléfono, que me quedara parado como un huevon, mientras algo trataba de salir de mi pecho, no sé qué mierda seria, pero yo a las justas entendía que carajo me estaba pasando, y después de un lapsos, me tuve que comer aquellas palabras, y admitir que mi padre acababa de morir.
Han pasado 552 días de la muerte de mi padre, y por ser hoy 2 de enero, día en que me enseñaron a festejar sus cumpleaños, a modo de homenaje y de regalo, dedicaré a mi padre algunas póstumas palabras, aunque sé que de nada servirán, porque el ya está muerto y que mejor hubiera sido decirle en vida todo lo que le estoy escribiendo, pero él se lo merece.
Te pido disculpas papá Machi, porque cuando estabas vivo, nunca te escribí una carta, perdóname porque espere que te murieras, para recién poder expresar mis sentimientos, y bueno si a lo que siento podremos calificarlo como sentimiento no?
Perdóname porque te hice recordar a tu hijo mayor, aquel hijo que tanto quisiste y que la mierda de la muerte te quito, por parecerme a él, y por lo cual sufrías cada vez que mirabas mi rostro.
Perdóname, porque no te hice caso, que a pesar de tu negativa ingrese al convento, sé que aquella decisión causo secuelas en tu vida, que cambiaste tu vida para que me retire del convento, mil disculpas por hacerte prometer que dejaras de fumar y tomar, por obligarte a cambiar tu vida, por hacerte sufrir con mi ausencia. Y gracias por el juego de cortaúñas, el bivirí, el pañuelo, el calzoncillo y la carta, que me enviaste cuando estaba en el convento, todos esos regalos, especialmente la carta están bien guardados, y bueno el calzoncillo lo utilizo debes en cuando, digamos solo para asuntos especiales, jejeje.
Gracias por ser el único que confió en mi madre, que supiste darle su lugar, a pesar de las perras de mis tías, y de los hijeputas de mis familiares, mil gracias por querer a mi "hermanastro", porque siempre le trataste como si fuera tu nieto, porque te preocupabas de él al igual que te preocupabas por mí, lo contrario de la mierda de mi abuela.
Y bueno quiero confesarte, que cada vez que iba a recogerte al “asilo” (así le llamaba el lugar donde mi padre y su promoción se reunían religiosamente todos los domingos para emborracharse), te bolsiqueaba, aprovechaba el estado en que estabas para sacar todas las monedas de tu bolsillo, y que también me llevaba tus cajetillas de cigarro, no para fumarlos, si no para comercializarlos.
Confieso haber utilizado tu nombre para salirme con las mías, para salvarme el pellejo y para beneficiarme materialmente. Y disculpa si alguna vez las personas te buscaban para que pagaras mis cuentitas.
Te comento Papá que sigo participando en los carnavales de Acobamba, aquella tradición que me dejaste, aquel regalo que me heredaste, no te preocupes que por ti voy a seguir colaborando con la comparsa, también te cuento que después de 18 años de llamarme Walter, decidí cambiar mi identidad y llamarme Marcelino, esto lo hice por ti, si por la persona que fuiste, por el papel de Padre en mi vida, por ser la persona que cumplías mis caprichos, que soportabas mis travesuras.
Te debo muchas cosas, y hay mucho que agradecerte, disculparme y confesarte, supongo que llegará el momento en que nuestras almas se encuentren, para así poder tomar una botella de vino y decirnos “salucito”.
QEPDPD.
Te extraño mucho.
Marcelino Arellano Condezo

100 DÍAS

Esta es una historia de aquellos y de muchos. Una historia donde la palabra amor se hace presente y se convierte en el ingrediente principal para que todo fluya. En el que dos personas (MyA (1)) son los responsables de crear, escribir y vivir esta historia. Una historia que hasta el momento tiene 100 días, pero que tiene para rato. Mejor dicho, una historia de cien días de amor.



Exactamente todo comenzó en noviembre de 2006. De seguro ambos se dieron cuenta de la existencia del otro, pero solo se quedo en eso, en un simple vistazo, sin saber que con el tiempo terminarían juntos. Se hicieron compañeros de estudio, compañeros de trabajo, amigos, mejores amigos, amigovios, y hasta que llego el momento en que ambos tenían que romper los protocolos amicales. Sellando así el inicio de una historia de amor entre M y A.

La fecha exacta en que ambos iniciaron la innovación a sus protocolos amicales, fue el 14 de febrero de 2009, precisamente el mismo día de la amistad y sobre todo del amor. Para aquella fecha, ambos se encontraban festejando el cumpleaños de una amiga. La pasividad de la brisa del mar, el resplandor de la luna llena, la pasión de la noche y las bendiciones del Dios Baco se combinaron para conseguir que M y A, lograran el primer paso hacia lo que ahora conocemos como 100 días de amor. Después de una semana de conversación o mejor dicho de negociación, la formalización de esta pareja se dio el 20 de febrero. Así M y A, se olvidaron de de su pasado, problemas y preocupaciones para dejar llevarse por la fuerza y la pasión del amor.

Desde que nuestros tortolitos establecieron el principio de su relación, han pasado exactamente 100 días. En estos 100 días bienaventurados M y A comprendieron que en verdad tenían que unir sus almas, como lo hicieron Romeo y Julieta, Jack y Rose en Titanic, e incluso como Homero y March Simpsons. Han inmolado toda la envidia, egoísmo y malas vibras que existen y tejen a su alrededor. Están consagrando y beatificando el trabajo del Dios Eros. Y sobre todo glorifican aquel sentimiento histórico, que para muchos es difícil de comprender y vivir, aquella dichosa y desdichada palabra que todo hombre en el planeta no puede dejar de pronunciar, sí, nos referimos al amor.

M y A, han pasado momentos extensivos y simbólicos de mucha felicidad. Comparten todo y cuando digo todo se refiere a corazón, cuerpo y alma. Caminan, corren, juegan, bailan en nombre del amor que se tienen. Reniegan, lloran, discuten porque así lo tienen que hacer, porque en esas cosas, en esos detalles, M y A consiguen amarse más, sus almas se entrelazan más y más alcanzando la cúspide de su amor. Estudian juntos, comparten salón y amigos, se divierten como dos niños, pasean y se sienten libres, disfrutan de sus vidas, disfrutan de ellos mismos. Gozan con sus miradas, se iluminan con sus sonrisas.

Esta relación, este cariño, esta entrega de amor, que hay entre M y A, alcanza confines inimaginables, Nuestros enamoraditos experimentan nuevos cambios en sus vidas, con nuevas cosas, con nuevas razones para sentirse felices y con todo lo bello e iluminado del amor.

Como ven ya llevan 100 días, y en esos días M y A han pasado por nuevas experiencias. Cada día se conocen más y para bien. Cada momento que pasan juntos, y si que pasa juntos, lo disfrutan como si fuera la primera vez que lo hacen. Es que ellos son así, y se entiende, ya que están convirtiendo y formando una hermosa historia de amor, una linda y única vida relación, una solida y placentera vida de enamorados, un claro ejemplo de lo que hace un milagro de amor. Porque ellos tienen para rato (hasta que se acabe la botella de aceite) y para estar juntos más tiempo, y seguir como están ahora, en sus 100 días de amor.
(MyA (1)): Marcelino y Angélica


ELLA Y EL

Les voy a narrar una historia, que sucedió en un lugar apartado de la capital, en un pueblito lejano, escondida en el centro del Perú, tal como escribiera el compositor Don Gilberto López Ameri en el himno de este pueblo, “ACOBAMBA”
Este relato, es una historia más de amor, basada en dos muchachos. “ella” una estudiante de cuarto de secundaria de un colegio tedioso, propio de los colegios del interior del país, de un carácter agresivo, con lentes que adornaban su rostro de niña malcriada, su popularidad en el pueblo era como encontrar una aguja en un pajal, rodeado de sus amigas, unas colegialas inmaduras. “El” por el contrario, tenía una popularidad bastante amplia, jubilado de la secundaria, extasiado de lo espiritual, aficionado a la lectura, de carácter bien tranquilo y recatado, utilizaba lentes para matizar su rostro de niño viejo, y con un grupo nefasto de amigos a su alrededor (DL).

Bueno, estas dos almas se mezclaron para formar ese sentimiento llamado amor, si es que así lo podríamos llamar a lo que vivieron ellos, claro que en lo poco que duró fue algo hermoso, pero a la vez utópico. Se conocieron un 29 en una tradicional fiesta patronal, en medio de la algarabía de la celebración “él” caminaba rodeado de sus primos, que seguían el desfile de carros alegóricos, donde “ella” se encontraba y tras algunos metros de distancia las miradas se cruzaron a través de los cristales, desde ese mismo momento, ambos sintieron como una sensación extraña que recorría sus cuerpos.

Tras un extenso y agotado tiempo de cortejo, “el” y “ella” por fin se pusieron de acuerdo y emprendieron la aventura de amarse, desde luego “ella” se sentía muy feliz, que no le importaba gritar al mundo entero que por fin había encontrado la pareja ideal, tan feliz se sentía, que todos los días pensaba en “el” y no paraba de hablarle a sus amigas de lo feliz que se sentía al lado de “el”.

“El” en cambio parecía aparentar sentirse feliz, digamos una felicidad irónica, tan contento se encontraba que solo había hablado de “ella” con tres personas. Cuando estaba con sus amigos ni siquiera la mencionaba.

Pareciera que a “el” le encantase la clandestinidad ya que no le gustaba la idea de que la gente le viera a lado de “ella”, “el” prefería caminar solo por el parque de Acobamba, y hacerse el loco cada vez que se encontrase con “ella”, mientras que “ella” siempre esperaba una señal de cariño y afecto cada vez que se cruzaban por la calle, siempre esperaba que “el” se decidiera a tomarla de la mano y dar vueltas por el parque, demostrar que los dos estaban juntos, pero eso nunca ocurrió, mientras “ella” soñaba con aquel día en que todos los pudieran ver juntos, “el” solo pensaba en evitar que lo vieran al lado de “ella”.

Como todo principio tiene un fin, esto no sería la excepción, lo que fácil viene, fácil se va, bueno al menos eso es lo que pensaba “el”, entonces tomo la decisión de que eso tenía que acabar, y así comenzó con la mentira que más tarde le iba a remorder, no porque en verdad la amaba, sino porque estaba haciendo sufrir a una persona inocente, que no tenía la culpa de haberse topado en su vida con “el”.

Aquella despedida fue rápida y dolorosa, “el” ni siquiera tuvo la dignidad de decirle en la cara, un día aprovechó que ambos se encontraran conectados al msn. Tras un cariñoso saludo de “ella”, “el solo atino en responder a secas: “hola”, y sin más preámbulo escribió: “quiero terminar contigo”, a lo que “ella” preguntó: “¿por qué?” y “el” solo escribió: “porque sí, simplemente quiero terminar contigo, y no hay nada más que decir”, esto ocasionó que el corazón de “ella” se partiese en mil pedazos, su vida había dado una vuelta de 360 grados, odiaba y repudiaba a “el” con toda sus entrañas.

Ha pasado mucho tiempo, “ella” ya terminó su secundaria y está a punto de enfrentarse a la vida universitaria, tuvo por un tiempo una pareja, que no duro mucho. Dicen que aún sigue pensando en “el”, no sé si “el” se merece estar en el pensamiento de “ella”. Pero si sé, que “el” busca encontrarse con “ella” para pedirle perdón. No sé si se lo merezca, o ¿qué opinan ustedes?

!NO A MI REREELECCIÓN¡



¿El fin de la era Marcelino?


!NO A MI REREELECCIÓN¡ este titulo, irónico, me parece adecuado para acompañar esta historia, historia que describe mi tercera postulación al cargo de Delegado por mi salón.

En los dos últimos ciclos he ocupado el cargo de Delegado de Aula, por lo tanto, sé en qué días se dan las elecciones, siempre se desarrollan una semana después de iniciado las clases. Bueno, en esta oportunidad el éxito no me acompañó.

A pesar de dar un discurso al estilo  “Pare de Sufrir”, no pude, esta vez, convencer al respetable, en este caso, mis compañeros. Debo admitir que esta derrota se debió al poco interés en la campaña, ya que no me enganché, desde un principio, en este popurrí político. Sobretodo, reconozco que me comporté como todo político peruano que tanto detesto, pensando que era yo un ser inmaculado y que nadie más que yo tenía la única razón en cualquier decisión relacionada a mi candidatura, tal disparate, logró que sea yo el perdedor de la contienda electoral.

Recuerdo que mis asesores me aconsejaron asistir a la fiesta de inicio de ciclo, con la idea de recaudar votos entre mis compañeros, y que tenía que hacer vida social con ellos para ganar las elecciones, pero terco yo, no vi la importancia de tal estrategia política. Al final no sirvió de mucho el esfuerzo de mi portátil, ni los aliados que busco la primera dama, porque con todo eso, no se pudo ganar a la candidata opositora quien ahora es la actual delegada.